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26 de septiembre de 2008
por Sergio Bravo, Santiago de Chile y Pablo Yañez, Temuco
Amanece en Puerto Saavedra, unos tímidos rayos de sol entibian el ambiente. Ya han pasado unos días desde las inundaciones que cubrieron las tierras de los habitantes de esta comuna y de muchas otras de la región de La Araucanía, se ha decretado zona de catástrofe, sin embargo es difícil todavía acceder por tierra a estos lugares tan maltratados por la fuerza de la naturaleza, a pesar de todo los voluntarios de la Cruz Roja Chilena de la región están en terreno trabajando para la gente.
Salimos a visitar a los vecinos de tres comunidades cercanas al lago Budi, podemos constatar que el agua ha bajado, sin embargo los efectos de la inundación son evidentes.
“Comenzó a subir el agua el día jueves que llovió día y noche, parecía que el agua iba andando sola. Nadie podía pasar a ayudarnos, el agua pasó adentro de la casa, perdimos papas, trigo, harina cruda y las cosas de la casa quedaron todas mojadas”, señala una vecina de la comunidad de Coyeleifu chico, en el sector del lago Budi, al mostrarnos los efectos de la inundación en su casa, y en los sectores aledaños a ella.
Ni siquiera agua para beber había en aquella casa, nos encontramos con un pozo rebalsado, evidentemente contaminado con las aguas de un pozo negro cercano, justo en aquel momento se acerca el esposo de la señora y comienza a relatarnos su tragedia.
“Perdí catorce animales, entre vacas y vaquillas”, nos invita a que verifiquemos la información, mientras caminábamos íbamos encontrando los restos de animales ya destrozados por los perros y por las aves de rapiña, seguimos en ruta y encontramos un cuerpo entero de un vacuno el cual comenzaba a descomponerse, “era el trabajo de toda una vida” señala nuestro anfitrión reflejando en sus ojos las ilusiones rotas. Al observar el entono podíamos ver que los animales que quedaban vivos se veían muy débiles, las áreas de pastoreo se encontraban completamente inundadas, no hay alimento para los animales, nos sentíamos muy conmovidos por la situación.
En la región al menos siete mil personas se quedaron aisladas y 200 familias damnificadas se han visto afectadas debido a las fuertes precipitaciones que se han producido en varias regiones chilenas como Maule, Bio Bio, la Araucania, los Lagos y los Ríos. Lo que ha provocado fuertes deslizamientos y derrumbes del terreno. La construcción de viviendas en laderas ha provocado su derrumbamiento y el corte de los caminos en varias localidades. Mas de 81.000 personas se han visto afectadas debido a las inundaciones y aproximadamente 10.900 casas se han visto destruidas o dañadas.
Otras zonas se han visto igualmente perjudicadas, por cortes en las carreteras, derrumbamientos y deslizamientos de tierras e interrupción de caminos entre diversas localidades dejando varias localidades aisladas. En ciudades como Villarrica y Pucón, diversos puntos urbanos fueron anegados por el colapso de los conductos del alcantarillado. En Nueva Toltén y en Teodoro Schmidt se ha producido también el desbordamiento de los ríos Pidén, Toltén y Huilío, provocando el aislamiento de varias familias y el anegamiento de cultivos agrícolas así como de viviendas rurales y urbanas.
La Cruz Roja en Campaña
La Cruz Roja Chilena ha iniciado una campaña para recoger de productos no perecederos, agua embotellada, cloro y otros artículos como jabón y pasta dental para ayudar a los damnificados de la región de Araucania. Con ello, se pretende evitar la aparición de posibles focos de enfermedades infecciosas como la hepatitis A, diarrea y males respiratorios en niños y adultos mayores de las zonas más afectadas de la Araucania. Más de 10 toneladas de ayuda humanitaria han sido ya distribuidas entre más de 500 familias en las Comunidades de Saavedra, Temuco, Padre las Casas, Loncoche y Cherquenco, todas ellas localizadas en la región de Araucania.
Junto con esto, se destacó la labor que el voluntariado está realizando "nuestros voluntarios están distribuyendo la ayuda, y están trabajando en la atención prehospitalaria y en albergues", señaló el director nacional de Socorro, Cristian Ramírez.
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