Los desastres no siempre pueden evitarse, pero los riesgos pueden reducirse notablemente. Una de las alianzas clave para la reducción de riesgos es la que se teje con el sector educativo. En todos los países, las maestras y los maestros son actores importantes para el desarrollo de las comunidades. Su relación con niños, niñas y madres y padres de familia los convierte en difusores por excelencia. Por sus manos y las de sus estudiantes, pasan las iniciativas de preparación ante desastres que permiten hacer de las escuelas, lugares seguros y preparados para enfrentar los desastres. |